¿Qué es ser Policía?

 

¿Qué es ser Policía? Es una pregunta difícil de responder. Podríamos decir, desde un punto de vista legal, que Policía es el que ejerce la función policial en un cuerpo institucional tras superar unas pruebas de oposición y una formación.
Pero no va por ahí la cosa… ¿Qué es ser Policía, desde un punto de vista mucho más profundo?

Para mí, ser Policía significa AYUDAR; así, en mayúsculas. Es una persona que está siempre dispuesta a ayudar, en prácticamente cualquier momento y situación, bajo todas las circunstancias y que piensa de un modo diferente: es capaz de hacer una valoración rápida desde un punto de vista muy general y ajeno a su persona para conseguir aportar una solución a un problema y todo ello con el mejor desenlace de todos los posibles que se puedan dar. ¿Complicado, no? Pues esa es la verdadera esencia del Policía, y llegar a desprender ese aroma es bastante más difícil que cualquier oposición.

Para llegar a ello, no solo es importante la sangre fría en momentos difíciles. Tampoco se consigue únicamente con fuerza física, sí piensas en Policía y rápidamente creas una imagen en tu cabeza de fuerza y acción… ¡Qué equivocado/a estás! El Policía se forja sudando tranquilidad en situaciones en las que los demás lo empapan todo de terror y problemas. No se jacta de las victorias, ya que su visión no entiende de vencedores y vencidos, solo busca paz y convivencia. La actitud de servicio al ciudadano, esa en la que tanto se insiste, es la única razón de ser de cada uno de los agentes que salen cada día de las comisarías a pie, en vehículo, a caballo o en helicóptero. ¡Todos! Otro de los valores a los que me lleva esta última frase: unión. Da igual el uniforme que vistan, la intención es la misma y los valores arraigados deben ir hacia el mismo destino, aunque ellos hayan salido de escuelas de Policía distintas. La división solo sirve para que perdamos todos.

Y esto es para todos los opositores, para todos aquellos que se equivocan y que espero, sean los menos: NO SOMOS JUSTICIEROS. Separar el trabajo de Policía y Juez es tan importante que debo hacer hincapié en ello. Un Policía no juzga a nadie, ni por sus actos, ni por sus antecedentes y mucho menos por su situación personal. La empatía es de suma importancia, esa capacidad de ponerse en la piel de otro y comprender a esa persona. ¿Crees que un toxicómano no ha tenido padre y madre? ¿Crees que no ha sido niño? ¿Estás seguro de que tu nunca jamás habrías acabado así en su situación? Trabajamos con PERSONAS, los seres mas complejos que podamos llegar a imaginar y, pese a que es difícil no prejuzgar y muy fácil caer en el estereotipo barato, debemos tener clara nuestra función y nuestro aporte a la sociedad. Cuando salgas de la academia con la placa en el pecho representas a TODA la Policía… Sí Paco, un charcutero me trata mal cuando voy a por unos filetes, Paco es un sinvergüenza. Sí María, una Policía, me trata mal cuando viene a ayudarme, toda la Policía es sinvergüenza. ¡Representas a un colectivo entero! Métetelo desde YA en la cabeza, ya que cada uno de tus actos estará magnificado, y en la era de la comunicación y las cámaras en los smartphones es muy fácil dejar en evidencia a 70.000 personas que forman un colectivo. No manches de deshonor la placa que tanto ha costado dignificar a decenas de generaciones.

Con esto quiero dejar claro que si en algún momento tienes la intuición de que aprobando una oposición serás el más gallo del gallinero y aportarás mano dura contra los que TU crees que la merecen… ¡Haznos un favor y no oposites! La Policía de hoy en día es una Policía moderna, de servicios, que se adapta a la sociedad y no utiliza la violencia, usa la fuerza para solventar una situación en la que era necesario y no quedaba ni un recurso mas disponible. Pero primero, ese Policía, ha agotado todas las vías a su alcance.

En cambio, si te sientes identificado con los valores que aquí propongo, si te consideras capaz de dar tu vida para salvar otras muchas o, si tienes la mente tan abierta como para aportar creatividad en situaciones que a priori parecen rígidas… ¡Nunca dejes de intentarlo! ¡Te queremos dentro! Si tu actitud es noble, tu compromiso férreo y estás dispuesto/a… Queremos que vistas este uniforme azul, o verde, y puedas decir el día de mañana con orgullo, yo SOY POLICÍA. No importa las veces que caigas, en tu carrera profesional caerás muchas más veces, pero si has aprendido a levantarte nada ni nadie podrá dejarte en el suelo jamás.

Desde Jurispol no podemos enseñarte estos valores, los tienes que ir adquiriendo con el tiempo y con trabajo, equivocándote y rectificando sabiamente, dándote contra las paredes hasta encontrar el camino correcto… Pero si podemos ayudarte a pasar el trámite que es la oposición, ese es nuestro objetivo principal y lo que nos ha hecho llegar hasta aquí. Está claro que somos una academia para Policías y siempre los valores policiales estarán presentes en nuestras aulas y en todo lo que nos envuelve, pero la profesión, el “ser Policía”, llegará después y tras muchas experiencias increíbles que no solo te harán ser digno de respeto, te ayudarán a crecer como persona.

Ánimo a los caídos. Fuerza a los que siguen. Bienvenidos todos los que llegáis buscando una respuesta. Los que lo seguís en pie pase lo que pase, sin dudar ni un solo momento del destino que buscáis, yo lo tengo claro: no queréis ni sabéis vivir de otra manera.

 

CM JURISPOL